Qué es un Oráculo de la diosa

Un Oráculo de la Diosa es una Corporización Espiritual: un acto sagrado donde la divinidad se hace presente a través del cuerpo.
Es una experiencia única, sanadora y profundamente transformadora, donde la persona puede traer su pregunta más auténtica… y recibir, a través del canal oracular, un mensaje directo de la Diosa.

El término Oráculo proviene del latín oraculum, de orare —hablar, orar—.
Es la manifestación de una voz divina que responde, guía y orienta, en un espacio ritualizado y seguro.
Antiguamente, las personas acudían al Oráculo de Delfos para escuchar la voz de los Dioses. Allí, los Sacerdotes y Sacerdotisas profetizaban en trance, prestando su cuerpo como canal.

Este arte sagrado se mantiene vivo.

Como Sacerdote Oracular, he sido entrenado en una escuela mistérica para corporizar a la Diosa. Esta práctica, también conocida como embodiment, forma parte de antiguos linajes espirituales donde el cuerpo se convierte en puente entre mundos.
Mi formación incluye el linaje de Avalon, donde fui iniciado como Sacerdote Oracular con la reconocida médium y Sacerdotisa Sally Pullinger, portadora de esta tradición viva.

A través de este camino, he desarrollado la capacidad de establecer un canal claro y fuerte con entidades espirituales, recibiendo sus mensajes para personas, grupos o procesos colectivos.
Lo que ocurre en una sesión oracular no es actuación, ni interpretación:
es presencia viva de lo Sagrado, en diálogo directo contigo.

Este trabajo ha iluminado también mis sesiones terapéuticas y mis rituales, donde el mensaje canalizado llega justo donde el alma lo necesita.

Si sientes el llamado y deseas vivir esta experiencia en un contexto ceremonial, puedes solicitar una sesión aquí:

lectura de tarot (online)

Un ritual de conexión, guía y revelación. Antes de que se muestren las cartas, abrimos el canal. Llamamos a la Gran Madre, a los guías que acopañan y al linaje que te sostiene. Todo comienza con una meditación sagrada, creada para alinearte con tu corazón, silenciar el ruido y preparar el espacio interior.

Desde ese umbral, el Tarot se convierte en algo más que símbolos: es un espejo que revela con precisión la orientación que necesitas ahora. Lo que aparece, no predice: revela. Lo que se muestra no dicta: acompaña. Y tú, con cada mensaje, te reconoces un poco más.

Es una lectura profunda, viva, canalizada. Cada sesión es un espacio íntimo, ceremonial, hecho para que te escuches. 

Si sientes que algo dentro de ti te pide claridad, dirección o simplemente un espacio seguro para saber por dónde ir… el Tarot está listo para hablar contigo.